martes, 16 de agosto de 2016

A mi perro no le falta amor, le falta comida.

Hubo una época en la que tener un perro no era un lujo, era algo accesible, cualquier familia promedio podía optar por tener un amigo perruno, o al menos tener la opción abierta, ya que la perrarina, las vitaminas, medicamentos, etc todo los necesario para mantener a un perro saludable, eran fáciles de adquirir y de costear.

No es un secreto para nadie que Venezuela atreviesa una seria crisis económica y la verdad también una crisis social.

Nuestras mascotas no están exentas a esta crisis, en realidad me parece que a los perros y a los bebes, les ha pegado bastante fuerte la escasez en la que nos encontramos sumidos, seguro algunos se sentirán aludidos porque puse a los bebes en la misma categoría que a los perros, pero que es un perro si no un niño que nunca crece, porque a lo largo de su vida siempre necesitara de los cuidados de su familia.

Ojalá pudiera decirles que a mi perro lo puedo mantener con amor, alimentarlo con eso y asegurarme que siempre esté satisfecho, bien cuidado, solo con amor, pero la situación no es esa a mi perro no le falta amor, le falta comida.

Estamos en un punto en que la comida para perros está tan inaccesible, que hay que decidir si come el perro o comes tu, si bien hay otras alternativas a la comida para perro como; los carapachos de pollo, las patas de pollo, algunas partes de la vaca, que no son tan costosas, o una combinación de zanahoria, arroz (que por cierto no se consigue), con todo lo demás, etc... Si las hay. El problema es que no soy la única buscando esta alternativa, y todo eso las personas no lo buscan para sus perros si no para el consumo de si mismos, por lo que hallar una alternativa a la perrarina se vuelve cuesta arriba.

Un día me encontraba en la carnicería comprando pata de pollo y una sra me comenta que en la sopa son deliciosas, le respondí que no eran para mi si no para mi perro, la Sra me miró indignada, no podía creer que eso lo iba a comer mi perro y no yo, si es a lo que muchos han optado para tener algo que comer.

En mi perro diariamente de un tiempo para acá. veo reflejada la escasez, la hambruna, la inflación, la necesidad de un país entero, el me sigue queriendo igual, me recibe igual con todo el cariño del mundo, sin importar que está comiendo una vez al día y una pequeña porción, su cariño no se mide por cuantas veces le doy de comer, pero la tristeza que siento al mirarlo y poder contar cada hueso que se le alcanza a notar sin tener que poner mucha atención, sin siquiera tener que tocarlo si se mide por la cantidad de veces que le doy de comer.

Pasa el día durmiendo, y cuando no lo está se le nota claramente la fatiga que siente, porque al igual que a muchas personas, al no consumir la combinación y cantidad necesaria de alimentos, el cuerpo empieza a ahorrar energía, lo que produce la somnolencia a lo largo del día.

Mi perro no puede hablar, pero yo estoy dispuesta hablar por el todo lo que sea necesario.

A las personas que tienen perrarina acaparada esperando que aumente para sacarla a la venta, a los que la ''bachaquean'' que la venden a un precio tan exagerado que casi nadie tiene para adquirirla y aunque se les venza y se les pudra no la bajan de precio, a las entidades gubernamentales que no ven esto como un asunto importante del cual hacerse cargo, recuerden que están jugando con la necesidad de unas criaturas que no son responsables de lo que pasa en el país, porque a diferencia de las personas los perros son solo fanáticos de una persona, de su humano, no importa si es azul o rojo, o de izquierda o de derecha, o por quién votó, ellos solo admiran a esa persona, incondicionalmente con un amor desprendido, puro y que en está sociedad en decadencia se encuentra escaso, incluso mas que los productos por los que pasan horas haciendo cola.

Mi perro, Balu, Simba, y todos los perros de mis amigos, conocidos, los perros de aquellos que no conozco, los que veo en la calle, por todos los perros mal alimentados,  no pido que me regalen perrarina, si no que la coloquen a un precio en el que con este sueldo pueda adquirirla, sin que tenga que escoger si come mi perro o como yo.

Mi perro no se los podrá agradecer, pero yo si, al poder verlo de nuevo rebosando de energía y salud.