Soñaba con el, eran siempre esos sueños que uno recuerda al otro día.
Alguna vez leí que, cuando sueñas con una persona es que esta te está pensado. Si fuese cierto, el me pensaba a cada rato, cada noche antes de dormir y yo, yo lo pensaba cada milésima de segundo, el era mi sueño, era el sueño que al fin estaba viviendo.
Cuando lo conocí encontré en el lo que tanto había buscado. Con el todo fue muy fácil, no me esforcé para amarlo, el simplemente me amó.
Y es que el, el era mi sueño, era el sueño que al fin estaba viviendo.